lunes, 6 de agosto de 2018

Lágrima de mar. Mariajosé Sangorrín García

 
 


Lágrima de mar
Mariajosé Sangorrín García
Verba Manent, 2017
 
 
Lágrima de mar es la primera obra de la poeta navarra afincada en Castellón de la Plana Mariajosé Sangorrín García (1951), que ha decidido publicarla en la Colección Verba Manent, grupo que con este volumen inicia su propia senda editorial. El libro cuenta de entrada con diversos alicientes: una bella ilustración de portada con forma de medusa, obra de Antoni Albalat Salanova, y un interesante texto de contraportada de la poeta Cristina Penalva Pastor.

Ya en su interior encontramos un oportuno prólogo de Soledad Benages Amorós, coordinadora de Verba Manent, amiga y compañera de versos en “Poetas sin sofá”, a quienes Sangorrín dedica el poemario, donde la poeta de L´Alcora apunta algunas claves interpretativas y realiza un breve recorrido por las influencias literarias de la autora.

Si la poesía es un don, como señala la cita de María Zambrano que inaugura el libro, Mariajosé Sangorrín nos lo ofrece con destreza y generosidad en un poemario extenso, compuesto por más de setenta poemas divididos en tres grandes apartados con los siguientes rótulos: “Tiempo por vivir”, “Lágrima de mar” y “Poemas del viaje”.

La poesía de Mariajosé Sangorrín es de dicción clara y honesta, para ella todo el tiempo es poesía pues ésta se filtra en cada instante de su continuo transcurrir. Una pasión vocacional que la ha motivado a hilvanar un libro de lágrimas luminosas que renacen cada día en forma de palabras. La poeta sabe que la palabra es vida y memoria por eso “uno encuentra su origen allí / donde su final”.

Marijosé Sangorrín aborda multitud de temas, algunos desgarradores, como en “Chernobil”, sobre el célebre desastre nuclear, o en “Siglo veintiuno Ciudad Juárez”, “donde el miedo tiene rostro de mujer”, pero también dispone un lugar para la ternura, no hay más que leer el segmento “Re-volotear” donde a la delicadeza de los versos acompaña unas bellas ilustraciones de pájaros de M.ª Jesús Sangorrín y los ecos musicales de Mendelssohn y Leopold Mozart (“Sinfonía de los juguetes”); y el amor:

“… veo en ti lo mejor de mí
y lo nombro para que pueda ser.
Amor amar ser en Otro.”

Por último, destacan sus poemas viajeros, que desde Amman a Colorado, pasando por Estambul y Vietnam, nos trasladan a los paisajes humanos de los más distantes lugares del globo. Y es que Marijosé Sangorrín es capaz de leer a Kant, mirar el Facebook, cocinar bacalao y entregarnos su palabra limpia, sin artificios de diccionógrafo, pues su alquimia convierte las cicatrices “en la más bella y valiosa celebración”.

 
Gregorio Muelas Bermúdez




No hay comentarios:

Publicar un comentario