martes, 18 de septiembre de 2018

Mandarina y los piratas. Mado Vidal

 
 


Mandarina y los piratas
Mado Vidal
Valencia, 2018
 
 
La literatura infantil es fundamental para la formación del futuro adulto pues además de asentar el necesario hábito de la lectura, fomenta, sobre todo, el desarrollo cognitivo de los niños, estimulando su imaginación.

Aún recuerdo con ternura mis primeras lecturas, una recopilación de cuentos ilustrados y Robi, Tobi y el aeroguatutu de Boy Lordsen, poco después llegarían Las aventuras del barón Munchausen de Rudolf Erich Raspe, El pequeño vampiro de Angela Sommer-Bodenburg, Las vacaciones del pequeño Nicolás de René Goscinny y Jean-Jacques Sempé y Las brujas de Roald Dhal, verdaderos clásicos del que tal vez sea, junto a la novela histórica, el género más vendido en nuestro país.

Es por ello que cuando el libro que motiva el presente artículo llegó generosamente a mis manos me provocara poco menos que una nostalgia al revés, pues al adentrarme en sus bonitas páginas no he podido dejar de sentir una emoción que ya creía perdida y que gracias a esta inesperada lectura sé que permanece como sustrato esencial sobre el que se han ido superponiendo las diversas piezas que con forma de libros han ido edificando mi corpus intelectual.

Mandarina y los piratas, así se titula este sencillo artefacto firmado por Mado Vidal Vera (1976), psicóloga y actriz valenciana, autora de la pieza teatral Mamá, papá ¿Qué es una fobia?, hará, sin duda, las delicias de los niños a los que les guste soñar con nuevos mundos. Se trata de una cuidada edición de la propia autora, con ayuda de Amparo Baixauli en la maquetación, que facilita el manejo del libro: tapas duras y formato cuadrangular, que contiene un colorido cuento, bellamente ilustrado por la escritora, donde se narran las ingeniosas aventuras de una niña alegre e inquieta, Mandarina, “cuando el mundo ya no era más que una gran bola de agua poblada por islas de barcos, ciudades de barcos, incluso países de barcos”, que vive en un pueblo llamado Quizás amenazado por los... ¡piratas!

En apenas cuarenta páginas Mado Vidal consigue condensar una pequeña gran historia, donde se imponen el coraje y la inteligencia de un grupo de niños frente a la incomprensión y la violencia de los adultos, poniendo en valor el entusiasmo, la solidaridad y el trabajo en equipo.

El libro se cierra con un caligrama, las figuras recortables de los protagonistas y el paso a paso para construir un barco de papel. Enhorabuena a Mado Vidal por esta amena y constructiva incursión en la maravillosa literatura para niños pequeños y mayores.
 
 
 
Gregorio Muelas Bermúdez



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