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domingo, 19 de febrero de 2017

Césped de caribú. Chema Lagarón

 
 


Césped de caribú
Chema Lagarón
Ejemplar Único, Alzira, 2016
 
 
Ejemplar Único, el proyecto editorial que dirige el artista Gabriel Viñals, publica en el número 40 de su colección “Poética y peatonal”, el nuevo poemario del polifacético Chema Lagarón, que bajo el bellísimo título Césped de caribú reúne veintiún poemas donde el autor ponferradino afincado en Valencia omite los signos de puntuación para que el caudal de sus versos fluya libre, como expresión precisa de una conciencia solidaria y cosmopolita.

Todos los defectos están entramados en la perfección”, así comienza un poemario donde la elegancia del discurso, que muchas veces viene dada por la sabia combinación de vocablos de gran plasticidad (“nubes perezosas”, “ciudad catalejo”, “distancia miope”, “bruto silencio), se sostiene sobre el “molde gelatinoso de la mirada”.

Tres son los grandes rasgos que definen el estilo de Chema Lagarón: la abundancia de imágenes de inspiración surrealista, la apuesta por un cosmopolitismo que es fruto de las experiencias del poeta y
una tendencia culturalista que hace de contrapunto al tono general de denuncia:

XI

En las tardes de sol
los vertebrados se encadenan a sus pasos
abandonan las minas de sal
para entregar la espiga y solazarse
mientras elaboran listas de consumo

dicen de los huesos
que brillan en la oscuridad

pero yo digo
que mi espacio debe ser impenetrable

Chema Lagarón traza un amplio arco geográfico que abarca desde el monte McKinley a Japón, pasando por Guatapé, en Colombia, "la media luna de Damasco", y la Ítaca de Odiseo, hasta desembocar en el puerto de Hamburgo.

Como es habitual en esta colección, se trata de una edición de coleccionista que consta tan sólo de 21 ejemplares numerados y firmados por el autor y el editor, Gabriel Viñals, que acompaña el libro con 21 obras pictóricas originales y de su autoría realizadas sobre el efímero soporte de camisetas.
 
 
 
Gregorio Muelas Bermúdez
 

 



domingo, 6 de noviembre de 2016

Nayma. Chema Lagarón

 
 


Nayma
 Chema Lagarón
 Karima Editora, 2016
 
 
Karima Editora publica en el número 3 de su colección de poesía “Aisé”, el cuarto poemario del escritor e investigador ponferradino Chema Lagarón, Nayma. El libro se presenta con una sugerente ilustración de portada de Ricardo Ranz.

Las facetas profesional (Ciencias Químicas y Físicas) y pasional se aúnan en una poesía ecléctica y cosmopolita, que tras Decimal (Tigres de Papel, 2015) ha encontrado un estilo personal, caracterizado por la elegancia de un discurso carente de signos de puntuación que se hace eco de las injusticias sociales, como la violencia de género, y las paradojas de un mundo desordenado y en continua metamorfosis.

El poemario se estructura en tres grandes apartados. En el primero, que lleva por título “Meditations”, Chema Lagarón reflexiona sobre la poesía y sus circunstancias: “Hay más poetas que destinos”. Su verso fluye libre, directo a la conciencia del lector, que asume un papel activo para descifrar la profundidad adonde le lleva el poema, que se viste de metáfora, este es un rasgo común a todo el conjunto pues la poesía es creer en “la razón de los números primos” para no olvidar “el oasis de lo que calla”. Destacan los poemas “Años de la primavera” y “Viento de las Cícladas”.

El segundo apartado, “Serenity”, se inicia con el título de la canción de John Coltrane, “Naima”, que además de denominar el conjunto, marca el tono surrealista que guiará buena parte de su contenido, así Chema Lagarón no duda en unir vocablos aparentemente dispares para lograr un efecto armonioso donde orquesta un discurso visceral, genuino, que apela al subconsciente para disipar la niebla que envuelve el vacío. El autor encadena poemas breves con otros de largo aliento para regresar a la infancia a lomos de un “caballo mestizo” o reflexionar sobre el desencuentro entre el amor y el sexo. Aquí la figura femenina adquiere fisicidad en forma de “mujer samurai” (“no es la biología lo que mata/ es el desfallecimiento del deseo”) o de Camille y su locura latiendo “en la belleza del barro”.

En el tercer apartado, “Compassion”, el poeta ahonda sus pasos en lugares concretos: Pakistán, Afganistán, Malí, Costa Rica, Roma, Varsovia, Alaska, Bangkok, que recorre con actitud crítica y verbo solidario. Destacan los cinco “retratos” que dedica a los más conflictivos: Peshawar, Kabul, Bamiyan, Gao.

En definitiva, Chema Lagarón sintetiza sus vivencias a modo de memorias líricas donde vierte su manera de pensar y de sentir en un mundo ancho y ajeno.
 


Gregorio Muelas Bermúdez